
Como el pescador paciente, esperamos la oportunidad, la inspiración, la historia…
…y de pronto, esta se materializa, superando todas nuestras expectativas.
Así me siento yo frente al ordenador. Como la luz de un faro, el cursor parpadea, llamando mi atención. Y entonces algo impulsa el movimiento de mis dedos sobre el teclado.
Y las líneas se convierten en letras, puntos, guiones, comas… dando forma y, con la forma, vida a las ideas.

¿Alguna vez te has sentido así? ¿Te ha surgido esa chispa, esa imagen, esa narración que supera cualquiera de tus expectativas?